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Asombrarse

No debemos dejar de asombrarnos.
La capacidad de asombro es de las habilidades más importantes para desarrollar.

A medida que crecemos vamos conociendo el mundo. Esto hace que no encontremos muchas cosas nuevas o inesperadas. Un niño se asombra-por lo general-más que un adulto por que tiene menos conexiones en su mente.

El tiempo es relativo a la capacidad de asombro. Usualmente si nos asombramos bastante, sentimos que hacemos muchas cosas. Si no, pueden pasar días donde no pasa nada.

El asombro se cultiva.
Para asombrarse más, debemos salir más seguido de nuestra burbuja.
Tenemos que contemplar.
Tenemos que admirar.
Ver con otros ojos.
Asombrarse es ver de otra manera.
Ver algo que no habíamos visto.

Es contextualizar de manera diferente.

Acuérdate la última vez que te asombraste.
Si fue hace mucho, es hora de ir a un nuevo sitio, de hacer algo que nunca haz hecho, o de jugar con tu curiosidad.

Desarrollemos la capacidad asombro.

¡Sal y contempla!