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Empacar Todo

Durante el trasteo me encontré con el dilema de ordenar ahora o ordenar después. Ordenar ahora hace que el proceso de empacar sea más lento. Porque implica decidir-para cada cosa-si quiero llevarla conmigo, imaginarla armonizando en su nuevo sitio, y lo más difícil de todo, el desapego.

Es más fácil empacar todo. Claro que eso implica cargar más peso, moverme más despacio, tener que buscarle sitio a más cosas, y tal vez cargar pesos innecesarios por un rato.

Hay cosas fáciles de dejar atrás. Otras que no estoy listo para soltar. Algunas merecen un buen hogar. El nuevo espacio determinará que cabe y que no cabe, qué se adapta y qué no se adapta. También me dará tiempo para buscarle un sitio en el mundo a cada cosa.