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Hazlo tuyo

Muchas veces esperamos a que nos inviten. Y no nos damos cuenta que las personas o proyectos necesitan que entremos. No siempre hay que esperar a que seamos invitados. Puede que ese anfitrión no sepa aún que es un anfitrión, o que él piense que la puerta está abierta. O simplemente no sepa que necesita o apreciaría un poco de ayuda.

Si te gusta hazlo tuyo. Auto-invítate. Entra.