by

Magia

Cuando hablamos de magia necesariamente hay dos personajes. Existe una distinción entre el “mago” y los que aprecian la magia-su audiencia.

El mago no ve magia. Él está sacrificando esta capacidad de asombro para crear, inventar y sorprender. Él conoce el truco. Él inventa-y mejora-trucos. El mago es un creador. El mago quiere entretener. El mago genera vida, genera movimiento a través de la curiosidad y el asombro.

El resto-si están curiosos y tienen un mínimo de asombro-ven magia.

Arthur C. Clarke dice que “una tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de magia”. Yo creo que si quitamos la palabra tecnología sigue funcionando. Al final para mí todo es tecnología.

“Algo suficientemente avanzado es indistinguible de la magia”. ¿Cómo no ver la magia en una luciérnaga? ¿Cómo no ver la magia en una flor que cura o en el vuelo de un pájaro? ¿En el cine? ¿O en la realidad aumentada?

En el momento en que yo entiendo el truco la magia desaparece. Y aparece un tesoro que es la oportunidad de ser mago. De crear un nuevo truco. De generar asombro y ojalá este asombro cree un nuevo mago.

La vida está llena de magia y está llena de magos. En nuestro día a día hacemos magia, solo que a veces no somos conscientes. Mira ¿cuál es tu truco? y si ¿está generando asombro? Tal vez es hora de inventarse un nuevo truco.