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Oportunidades

La leyenda dice que una chica entró a un ascensor donde por pura casualidad estaba Richard Branson. Ella hizo su gran pitch y salió con 1 millón de dólares.

Desde ahí, a todo emprendedor le intentan preparar para esta oportunidad con un pitch de ascensor.

Richard Branson en un ascensor es un Black Swan.

La habilidad que debemos desarrollar no es la de aprovechar oportunidades específicas, aquellas que conocemos, esas que otros ya han explotado. El arte a desarrollar es la de transformar situaciones en oportunidades.

Está bien aprender a hablarle a un potencial inversionista. Y tener claro cómo explicar mi idea. Pero no debemos enfocarnos en esto.

Si quiero emprender es porque quiero hacer un cambio. Y ese cambio se relaciona con oportunidades más allá de una inversión. Debo enfocarme en mi empresa, en mi producto, en resolver un problema.

Oportunidades están en todos lados. Incluso hay estudios que dicen que las personas con suerte son aquellas que ven todo de manera positiva y tienen esa capacidad de transformar situaciones en oportunidades.

Aprender a ver en todo una oportunidad es más importante que prepararme para un encuentro en un ascensor con Richard Branson.