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Yo no quiero ser el mejor en nada

Pepino decía “yo no quiero ser el mejor en nada”. Shaun White quería ser el mejor (y llegó a serlo). Ambas son personas exitosas que admiro.

Competir hace el juego diferente. Un nuevo juego. Ser el mejor equipo de fútbol del mundo es un juego totalmente diferente a jugar fútbol. Una cosa es jugar un partido, otra un campeonato, y otra jugar el juego de los jugadores, lesiones, campeonatos, patrocinadores, mercadeo, y todo lo que necesita un equipo para ser el mejor.

Ser el mejor es entrar en la competencia. Decidir no querer ser el mejor, es jugar otro juego.

Algunos nacen para competir, otros se enseñan. Algunos simplemente no quieren competir con los demás-tal vez si, con ellos mismos. Ambas son estrategias válidas.

Ser el mejor no es necesariamente el juego que tenemos que jugar. Yo debo jugar mi propio juego. Y entender bien cuál es el juego que estoy jugando.

Si se está haciendo con pasión, y dando lo mejor de uno, no importa si somos el mejor o no.