Los candados están para ser abiertos

Un candado existe para ser abierto.
y no por cualquiera, sino por un grupo selecto.

Por un lado están los que tienen la llave.
Y con la llave tienen el poder.
Sin la llave no son nadie.

Por el otro lado, por alguien lo suficientemente curioso
para entender cómo funciona ese candado,
descifrarlo,
conectar,
ser parte de él.
Ser su complemento.
y abrirlo.

Los candados están para ser abiertos

Abrir un candado sin la llave, sin romperlo, es un arte.
Requiere precisión, requiere sentir, pensar, y hacer.
Escoger la herramienta apropiada y usarla apropiadamente.
Estudiar el candado, entenderlo.

Es un nuevo arte que estoy aprendiendo.
Liberador.
Y me muestra lo ingenuo que soy cuando confío mis cosas a un candado.
No se hace para robar, o para entrar donde no quieren que estemos.
Tampoco para escapar, aunque confieso que me encantaría.
Se hace como un arte,
una meditación,
un ejercicio de cuerpo y mente conectando con un objeto,
conviertiéndome en el objeto
y haciendo lo que el objeto hace.
Un acertijo que clama ser resuelto.

Perderse

A veces es bueno perderse,
otras veces no.

Querer perderse es una cosa,
perderse sin querer es otra.

Planea perderte de vez en cuando.
Uno puede agendar perderse,
dedicarle tiempo.
Y disfrutarlo.

Evita perderte cuando no quieres.
Cuando no es el momento.
Saber cuándo es que me pierdo es importante,
para no perderme.
Para no entrar en ese ciclo.

Y saber salir también es importante.

Mugre

Hay un mugre superficial y mugre profundo.

El primero es fácil de limpiar,
aunque siempre estará por ahí,
viene fácil
y se va fácil.
Si lo descuidas se convierte en mugre profundo.

El profundo es más dificil de quitar.
Y entre más tiempo pase más se pega.

Enfocaté en quitar el mugre profundo,
El otro no importa tanto. Aunque si lo abandonas se profundiza.