Notas sobre editar

Editando textos me doy cuenta de lo impulsivo que soy.

Nota para editar mejor: Tengo que encontrar la forma de ser capaz de leer un texto completo (no importa sea rápido) antes de tocarlo.

Me cuesta mucho trabajo no arrancar a corregir antes de ver el todo. Tal vez es porque son mis propios textos y siento que los conozco.

Más recurro a escribir la misma frase que está 2 renglones abajo, o a mover algo y después darme cuenta que ahí estaba mejor.

Lo mismo aplica para cualquier conversación. Hay que escuchar primero y opinar después.

El tiempo no es objetivo

Que en la mañana ─y en general cuando más se necesita,─el tiempo ande más rápido
me hace pensar que no es una medida objetiva.
Y como no es objetiva, necesita sujeto.

Y el pobre sujeto empeora todo,
porque se diseñó para que si le paras bolas, se acelera.
No quiero ser ese sujeto.
Medir el tiempo empeora todo, hace que ande más rápido.

¿Y si olvido el reloj y más bien mido el afán?
Estaré viviendo de afán.

Lo cierto es que en general por la noche hay poco afán, y en la mañana hay mucho afán.
Y mientras resuelvo este dilema, sin pararle demasiadas bolas, me acuesto temprano sin afán y me levanto bien temprano para no ir tan de afán.

Soy una estela

La realidad es una superposición de estelas,
generan rostros y diversidad,
que a su vez generan más estelas.

Esos rastros se recombinan
en crestas y valles
con una resolución tan infima
que no se vé el pixel.

Yo genero estelas
y soy una estela.
Tu estela me genera
mi estela te genera.

¿Cuál es el ritual para despedirse de una libreta llena?

Hoy me pregunto,
¿Cuál es el ritual para despedirse de una libreta llena?
¿Hay que despedirse, o incluso llenar la libreta?

¿Por qué dejo tantas libretas a medio llenar,
o con un par de hojas libres?

Parte de la respuesta es práctica y consiste en que cargar una libreta con pocas hojas libres se siente como mucho esfuerzo y pocas hojas.
Puede que me quede sin hojas en la mitad de mi aventura y pues si voy a cargar una libreta con suficientes hojas, ¿para qué llevo la casi llena?
o más bien, puede que no me quiera despedir de ella todavía.
Es cierto que una libreta tiene muchos recuerdos, ideas y basura.

Y tal vez es porque no tengo este ritual que no lleno la libreta.
¿Leerla toda otra vez?
¿Recoger lo importante, interesante, explotable, útil y pasarlo a la nueva libreta?
o al blog, o al cuaderno ese.
O dejarla ir.
¿Leer cada una de las páginas e ir quemándolas?

Confieso que he pensado en venderlas, pues tiene varios poemas y dibujos inéditos, pero también tienen cosas que me apenan. Me sentiría estafando. Y regalarlas es como encartar a alguien.
Si yo no sé que hacer con mi libreta, menos otra persona que no entiende que quiero decir.
Cuando me siento a leerlas, no avanzo mucho, me quedo en ciertas páginas, recuerdos, disfrutándolos.
Tal vez sean para después.

El dejar hojas en blanco, me da la oportunidad de tener un gran cierre.
El problema es que no llega.

Escribo hoy esto porque me quedan 7 páginas y 4 días de viaje, no alcanza.
Hay un par de páginas o medias páginas disponibles por ahí en el medio, y las usaré si hay una emergencia doblándoles las esquinas para encontrarlas mientras pasa su momento.

Y todo esto me lleva a pensar que debería tener un ritual, debería celebrar y darme recompensas, y nunca limitar mi escritura por falta de páginas.
Puedo comprar una nueva libreta, hacer una de emergencia o incluso recurrir a la servilleta.

Arreglemos el mundo que nosotros somos el mundo

¿Será que voy a trabajar lo suficiente para maximizar mis ganancias,
o ganar lo suficiente para maximizar mi servicio?

Estoy pensando en mí, o en los demás,
o tal vez, me doy cuenta que es la misma cosa,
y en ese momento, el servicio y el ganar se mezclan.
Se unen.

Servir se vuelve servirme.
Servirme servir.

Arreglemos el mundo que nosotros somos el mundo.

Buena noticia la embarré

Hay un trade-off entre explorar y explotar.

Explorando busco nuevas alternativas,
crezco mi mundo.
Aquí embarrarla genera aprendizaje,
es buena noticia.

Explotando saco provecho.
Y un error ya no es tan bueno.
Disminuyo mi productividad.

Podemos buscar puntos intermedios.
Embarrarla siempre es aprendizaje.

Nota para poeta

Decir más con menos,
no más de la cuenta
(lo que realmente siento)

La presión direcciona

Contrario a la intuición,
con menos presión andamos más rápido,
estamos más tranquilos,
menos pendientes de cometer errores,
dejar cosas inconclusas,
o puntos débiles.

La presión direcciona.
Al direccionar me hace frenar.

Me gusta una casa donde la puerta tiene vista

Una de mis ventanas favoritas se llama puerta.
Es aquella que no complica la atravesada.
Buen tamaño.
E invita a estar abierta.

Me gusta una casa donde la puerta tiene vista
e invita a estar abierta.

La regla de la frescura

La regla de la frescura dice que entre más fresca esté la masa madre, más activa se pone.

Es contrario a la intuición,
donde pensamos que entre más fermentada esté más se va a activar.

Funciona también para un examen,
una entrevista,
o para salir a caminar.