Turnos

Muchos juegos tienen turnos.
Y muchas veces nos quedamos esperando a que otro juegue.
A recibir retroalimentación
o alguna señal que nos indique que debemos jugar.
Hacer y esperar a que algo pase.

Podemos también jugar sin turnos.
No te quedes esperando que algo pase para hacer algo.

Preguntarse sobre la forma de trabajar

Preguntarse sobre la forma de trabajar
es importante,
ensayar diversas formas de trabajar,
es importante.

No solo cuando estamos en crisis,
sino todo el tiempo.

Es ver cómo estoy haciendo,
por qué estoy haciendo,
qué estoy haciendo,
todo el tiempo.

Para entrenarnos a realimentarnos,
a cuestionarnos,
para entender el por qué hacemos así,
el por qué hacemos eso.

Así el cambio se siente más natural.

Operar en la ilusión

Operar en la ilusión es un arte,
implica que la ilusión no acabe,
mantenerla viva.

y que esa ilusión inspire cambio,
que desafíe lo que no es ilusión.

La ilusión juega con la realidad,
con lo cierto,
lo posible.

Operar en la ilusión es reconocerme como ilusionista,
como creador,
como mago.

Es tener control del escenario,
y usarlo para mantener cautiva a la audiencia,
a los personajes de mi vida.

Es entender que juego mi vida mientras la creo.
Hay un juego que es crear mi juego,
que más allá,
es crear las reglas con que creo mi juego.

Soy jugador,
juego vida,
juego a crear el juego de mi vida,
juego a crear como creo el juego de mi vida.

Deja las ideas volar

No es que robe ideas,
en realidad ayudo a que se reproduzcan.

Las ideas no tienen dueño,
tampoco autor.
Hay que respetarlas, darles la independencia e identidad que se merecen.

Nosotros somos uno de los muchos canales por los que se mueven.
Y de la misma forma que ese pájaro que encierras en una jaula no es tuyo,
ninguna idea es tuya.

Deja las ideas volar.


En algún momento escribí un texto acerca de lo que las ideas quieren. Acá lo comparto.

No me voy a dejar frenar

Hoy decidí que no me voy a dejar frenar,
No voy a dejar de hacer por esperar,
más bien, voy a hacer de tal manera que los que vengan detrás
puedan adelantarse,
buscar alcanzarme.

¡Está mal!

Hoy alguien me dijo que todo lo que sabemos,
¡está mal!
que todo lo que podremos eventualmente saber,
¡está mal!
todo,
¡está mal!

Y me dió alegría,
alivio,
porque mal no es malo,
es bueno.

Quiere decir que no hay una respuesta correcta.
Que no me tengo que preocupar por encontrar una verdad,
que no existe tal cosa como una sola realidad.

Y me da permiso de crear la que yo quiera.
no importa lo que haga, está incorrecta.
Y cuando todo es incorrecto, se vuelve correcto.

Cada uno tiene su realidad y
¡está mal!
Que rico que todos estemos mal.

No hay que creerle a nadie,
hay que escoger que quiero creer.

Si no me muevo

Si no me muevo no voy a conocer, entender, aprender, ensayar, hacer.

No voy a estar en forma.

Ni interactuar.

No voy a existir.

Subir el nivel de los problemas

Mido un problema presente según el resto de problemas que tenga.
y es por eso que por un lado,
hay que inventarse problemas interesantes y desafiantes.
Así los problemas que tenga dejan de parecer graves.
Por el otro lado,
hay que entrenarse para que los problemas que aparecen sean fácil de tolerar,
no me afecten tanto, y así estoy en mejor condición para afrontarlos.
Mantenerme ecuánime.

Volverse bueno para afrontar problemas.
Subirle el nivel a los problemas.

Si voy a gastar energía en un problema, más vale sea un buen problema.

Yo soy lo que escribo

Escribo acerca de buenas prácticas,
visiones del mundo,
pensamientos.

Es bueno, a veces quiere decir que ya empece,
me ayuda a tenerlas presentes.
No importa si para alguien pareciera mentira,
no importa si algún observador diga que no estoy haciéndolo.
Estoy haciéndolo, siendo,
al escribirlas,
estoy en el proceso.

Yo soy lo que escribo,
no porque el escrito me describa,
más porque yo soy uno con el escrito,
se creó conmigo.

Se está creando.
No empieza y no termina.
Se manifestó.

Borde por horizonte

Cambiemos borde por horizonte,
en vez de ver barrera,
vemos un                    hay algo más allá.

El horizonte es esa transcición entre lo conocido y lo desconocido.
Lo que vemos y lo que no alcanzamos a ver.

Dejemos de verlo como un imposible,
veámoslo como una posibilidad,
una oportunidad de crecer.