El indicador de la conversación es el amor

A veces olvido que no se trata de imponer mi idea, ni de convencer,
ni es una pelea que hay que ganar.

Se trata de que toda idea tenga voz,
y se escuche con respeto,
con amor.

Que podamos todos alimentarnos,
y entre mayor diversidad
hay más vida.

Debemos poner atención,
conectar,
entender,

parar

y respirar

preguntar

volver a respirar

las conversaciones son un juego donde todos tienen que ganar.

Si no ganan todos,
es que pudo hacerse mejor.

Me entreno para tener mejores conversaciones,
no para ganar un argumento,
o imponer una idea.

El indicador de la conversación es el amor.

Para que soy bueno

Es importante entender para qué soy bueno.

Porque cualquier proyecto requiere de muchos roles. Y es muy difícil hacer todo yo.

Es difícil encontrar un equipo.

Es difícil liderarlo.

Pensar proyectos es importante. Soñarlos.

Hay que encontrar mi rol, hay que soñar. Hay que hacer. Hay que entender qué puedo hacer, qué me gusta hacer, y si tengo los recursos y los aliados para hacer lo que quiero hacer

Estar donde tengo que estar

no es simplemente que estaba en el lugar correcto en el momento preciso.

no es solo que estaba donde tenía que estar, también entendía que estaba pasando,
o por lo menos que eso era importante,
y estaba dispuesto a arriesgar,
sabiendo que así sería parte de eso.

Aprendería y así tendría una ventaja competitiva.

no es solo estar ahí
es tener la actitud,
es tener la visión
es tener el coraje,
dispuesto a aprender
dispuesto a ser parte,
creyendo,
Confiado

Llendo al revés

inicialmente se pensó que ese hacía el trabajo y lo llamaron positrón,
y que iba para cierto lado que llamaron positivo
porque era obvio que el que hacia trabajo era positivo.

luego se dieron cuenta que era otro,
que iba para el otro lado, y hacía el trabajo.

para no redefinir,
por pura pereza,
y para no causar confusión,
le llamaron electrón
y le dijeron que era negativo y que iba para el otro lado.
Siendo negativo y haciendo las cosas al revés compensaría para que el mundo siguiera siendo, según ellos, positivo.

y resulta que el mundo es el que va al revés,
y hay seres que se comportan al contrario,
van para el otro lado, según unos,
al derecho según otros,
pero que son los que hacen el trabajo.

Entonces no importa si te dicen que vas para el otro lado, o que eres negativo,
hay que hacer el trabajo.

Porque hoy redefinir lo que está bien,
para dónde es que hay que ir,
es costoso y causa confusión.

Es más fácil seguir llendo al revés.
Entendiendo que son definiciones,
que negativo y moviéndose al revés es positivo.
Y que el trabajo hay que hacerlo.