Todavía no

Vivimos entre un todavía no y un ya no más.

Ellos cambian.

Límites expansibles.

Todavía no da espacio a qué otro todavía no se pare detrás

Como soldado en un ejército infinito.

Para el otro lado está el ya no más

Atravesable hasta el siguiente ya no más

Sobrepasamos uno para poder ver un poquito más allá

Corroborando que estamos bien

Jugar entre todavía no

Y ya no más

Es respirar

Tiempo es

Tiempo es

Tiempo es pasado

Tiempo fue

Hay días en que no pensar es bueno

No es que halla días en que uno no piense bien

Hay días en que uno piensa diferente

Hay días en que no pensar es bueno

Es deber moverse

Es deber moverse

Porque estás vivo

Es lo que hacemos

Es el propósito

Es ser

Imposible dejar de hacerlo

Desde adentro pongo intensión.

Desde afuera todo es movimiento.

Es deber moverse si quieres ser.

Las palabras son demasiado horizontales

Alguien podría decir que las palabras son demasiado horizontales.
Es culpa del horizonte,
él rige nuestro movimiento.
Con edificios tratamos de verticalizar,
no es natural.
Nuestro andar es horizontal.

Que el amor se mueva de adentro para afuera

Que el amor se mueva de adentro para afuera

De afuera para adentro es difícil,
no tengo el control,
a veces no lo reconozco,
o lo rechazo por alguna razón.

Desde adentro lo controlo.
Es mi iniciativa.

Propaguemos amor hacia afuera,
de adentro para afuera.

No comenzó

En realidad no comenzó.

Simplemente noté.

Tu puedes poner tus reglas

A veces se me olvida que el que pone las reglas soy yo.
No porque tengo más poder que los demás,
sino porque tengo fuerza.
Fuerza para atreverme a ver el juego diferente,
y jugarlo.
Fuerza para entender que uno no tiene que someterse a nada,
que por el contrario, uno es quien juega con las reglas
para que el entorno sea la vida que quiero jugar.

Hoy me atrevo a jugar con las reglas,
a jugar un juego dónde todos somos iguales,
tenemos problemas parecidos,
y todos tenemos la razón.

Las reglas no son rígidas,
y solo son validas si los jugadores las aceptan.
Tu puedes poner tus reglas,
aquellas que estés dispuesto a aceptar.

Estar en libertad es no tener enemigos

No podemos ser libres oponiéndonos.
Nuestra libertad no depende de la perdida de libertad de otro,
de la de nadie.
Por el contrario,
no nos liberamos de la sociedad,
nos liberamos por ella.
Nuestra libertad reafirma la de los demás.
Estar en libertad es no tener enemigos.

No hay tal cosa como ellos

No hay tal cosa como ellos.
Decir ellos es no asumir responsabilidad.
Es no entender que el problema es nuestro, o mío.
Que somos unidad.
Ellos y nosotros no tiene sentido,
es dividirnos,
es rechazar una parte de mí,
engañarme.

Podríamos dejar de decir ellos,
buscar y remplazar, ellos por nosotros.
Gran ejercicio que me ayuda a conectar,
entender mi alcance,
expandirme.
No hay tal cosa como ellos.