by

Ponerse el impermeable

Cuando voy en moto con un destino claro y empieza a llover, tengo la opción de parar a ponerme el traje impermeable o seguir andando. Es ir por lo seguro o jugar una ruleta.

Ponerme el traje no tiene pierde. Implica parar, y realizar todo un ritual que al final es un sacrificio relativamente pequeño, pero que por pereza rara vez pasa.
Si me pongo el traje lo más probable es que pare de llover. Si no para, estoy tranquilo porque no me estoy mojando. Pierdo unos minutos, gano tranquilidad.

No ponérmelo es arriesgado. A la vez emocionante. Es jugar con el destino y tirar unos dados. Si no me pongo el traje, empiezo a recibir gotas como un cronómetro corriendo y a desear que la lluvia pare. Empiezo a competir con la lluvia. A correr una carrera entre llegar a un sitio donde no está lloviendo antes que esté demasiado mojado.

Los dados son emocionantes pero te pueden hacer pasar un mal día. Ponerse el traje es ir tranquilo.