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Un pedo

Contrario a lo que muchos piensan,
un pedo en la fila del banco alegra el día.

Las personas se entretienen buscando un culpable,
interactuan,
se miran unos a otros,
hablan entre sí,
se ríen,
chistes vienen y se van.
Las personas que están tensas se mueven,
se relajan.

El tiempo pasa más rápido,
pues la espera es agradable.
Al final, se despiden de sus nuevos amigos.

Entre más fuerte el pedo mejor.