by

Viajar

Para algunos viajar no es simplemente estar de vacaciones.

Viajar es volar, es descubrir lugares remotos y saciar la curiosidad de lo desconocido.

Viajar es conocer culturas y modos de vida, sus lenguas, su comida, su manera de comportarse, ver, ser y estar en el mundo.

Viajar no es sinónimo de lujo o de riqueza es adaptación a lo que está por venir y a lo que se presenta en el momento. Es una manera de reaccionar ante lo inesperado y lo ajeno a la rutina y la cotidianidad.

Viajar es dejar atrás lo común, la comodidad y asumir el peso que se carga en las espaldas.

Es decir adiós a amigos y familiares y extrañar los momentos que se deja de vivir al lado de seres queridos.

Viajar es construir nuevos recuerdos y crear momentos inolvidables que se quedan en la memoria, a veces como álbumes fotográficos pero sobre todo como huellas internas en el alma del viajero.

Viajar es preguntarse constantemente, es no conformarse con lo que se ve a simple vista.
Es indagar y analizar todo lo que nos rodea sin juzgar o criticar simplemente admirar.

Viajar es disfrutar de lo simple, es valorar los encuentros y abrazar la rareza de lo hasta antes ajeno.

Viajar es soñar con un mundo mejor, un mundo diferente a lo que venden los medios y la política.

Viajar es dejar huella mientras caminas intentando despertar del sueño eterno en el que estás mientras viajas.

Viajar es buscar estar en movimiento todo el tiempo, es optar por no echar raíces y encontrar un hogar en cada nuevo lugar.

Viajar es ser nómada y cargar tu hogar en la espalda mientras haces del mundo tu casa.

Filipinas/
Marcela Fernandez