¿Para qué estoy aquí?

Una pregunta simple
con mil ecos posibles.

Estás aquí para jugar en serio.
Para probar tu libertad.
Para soltar identidades viejas
y probarte otras nuevas.

Para bailar en el filo
entre el arte y la acción.

No solo preguntar:
¿qué debo hacer?

sino también:
¿en qué podría convertirse esto?

Y tal vez… para recordar.

Que estar presente
es una revolución.
Que el mapa no es el territorio.
Que no solo estás en el juego —
eres el juego.