Muy en el pasado es evitable,
poco en el pasado inevitable.
Sea lo que sea,
ya pasó.
¿Ahora qué hago con eso?
Un paseo hay que tomarlo con calma.
No tiene sentido acelerarlo.
No tiene sentido afanarlo.
A veces nos afanamos por que creemos que deberíamos estar haciendo algo,
y probablemente no sabemos qué.
Es mejor no afanarse,
tal vez lo que quiere un paseo es no acabarse.
El arte es el portador de la interacción entre un creador y un observador,
de la misma manera que el fotón es el portador de la fuerza electromagnética.
Existe en el intercambio.
Lo que sentimos no es el arte, más bien su efecto,
el interés a través de una obra.
Como toda fuerza, actúa según la carga,
y por eso una obra deja a uno indiferente y a otro lo conmueve.
A veces repele,
otras veces atrae,
al neutro lo atraviesa sin tocarlo.
Su alcance depende de su masa:
algunas obras viajan lejos en el tiempo,
entre culturas,
otras son intensas de cerca e ignoradas a distancia.
El arte no existe sin artista,
no existe sin audiencia,
es el portador de la interacción.
