A veces pienso que necesito una nueva herramienta.
Últimamente, cuando aparece un problema,
me siento estancado,
no sé cómo hacer algo,
siento que necesito una herramienta.
Y como ahora es tan fácil hacer una herramienta,
la hago.
Y luego me doy cuenta de que el problema no era de herramienta.
¿y por qué?
¿y por qué?
¿Y por qué?
es un generador infinito.
Lo para un adulto.
Tenemos energía y atención limitadas
y las administramos.
Como adultos paramos el ¿y por qué?
cuando sentimos que seguir ya no aporta.
Un niño no para.
Podría seguir para siempre.
¿Y qué tal si hacemos la pregunta un par de veces más?
A veces avanzamos en otras dimensiones,
y es por eso que nos da la impresión que estamos quietos.
Pensar, organizar, planear,
incluso volver a empezar,
también es avanzar.
