El amanecer no es un instante.
Tiene duración indefinida.
La miden los colores.
O el momento en que se asomó.
Después de esconderse
sigue lo bonito.
Sigue la contemplación.
No se trata de verlo todo.
Se trata de estar ahí.
Presente.
El amanecer no es un instante.
Tiene duración indefinida.
La miden los colores.
O el momento en que se asomó.
Después de esconderse
sigue lo bonito.
Sigue la contemplación.
No se trata de verlo todo.
Se trata de estar ahí.
Presente.