Delegar es ceder control

Delegar es ceder control.
Yo puedo hacer todo y de esta manera controlo el ritmo,
los tiempos, la calidad, el tono.
O puedo delegar todo, y atenerme a lo que pase.

Ahora puedo hacer lo que me gusta.
Hacer aquello en lo que no estoy dispuesto a ceder el control.
O lo que no encuentro alguien que lo haga cómo yo quiero.
Y delegar el resto.

Se vuelve al final un tema de gestionar control.
¿Qué debo controlar yo?
Y en qué aspectos tengo alguien de confianza,
a quién pueda ceder el control.