Todo escritor en algún momento sufre de “writers block”.
Seguramente han escrito al respecto.
Es la forma de salir adelante.
Una historia no es verdadera o falsa,
más bien, es buena o es mala,
o mejor, me gusta o no me gusta,
¿me agradó?
¿qué me enseñó?
¿cómo la puedo contar mejor?
La mejor técnica es la que te funciona.
No la que le funciona a alguien más.
Cada uno desarrolla su técnica.
Se vuelve propia,
y combina aspectos tuyos
y de otras técnicas.
Hay que practicarla,
hay que jugarla,
hay que inventarla.
Hacerla única.