¿De verdad tengo que hacer, o más bien quiero hacer?
Nuestros Tengo son en realidad Quiero.
Uno no tiene que hacer nada.
Nadie nos puede obligar.
Debemos preguntarnos ¿por qué quiero hacer?
¿Es por miedo?
¿Por costumbre?
¿Por qué todo el mundo lo hace?
Las cosas las hacemos porque queremos,
y la pregunta clave es
¿Por qué queremos?
Aprovechar la oportunidad implica verla,
y para verla hay que estar,
y para estar hay que moverse,
y para moverse hay que vencer miedos,
arriesgar.
Es mejor dejarla lista que estar corriendo.
De esta manera puedo estar tranquilo,
puedo arreglarla, mejorarla, o remplazarla.
¿Qué es eso que necesito que podría dejar listo desde hoy?