Permiso para establecer mis propios principios

Toda la vida nos han estado diciendo qué hacer,
cómo comportarnos,
qué leer,
qué buscar.

Desde ahora tengo permiso de establecer mis propios principios,
yo decido qué está bien,
y qué no.
Yo soy quien da forma a este mundo.
Yo decido qué es verdad y qué no,
siempre y cuando no haga daño a nadie.