Hay problemas que se mimetizan,
parecen estar afuera.
Un ejemplo es encontrar a alguien con mal aliento.
O que huele diferente.
Para mí puede ser desagradable,
para esa persona puede ser algo normal.
Aparece la bestia y yo creería que es su bestia.
Mirando con más cuidado, la raíz es mía.
A mí es a quien está afectando.
Es un problema inofensivo, de autocontrol.
Afecta mi estado de ánimo.
Sin embargo, es contagioso,
cualquier comentario y esta bestia salta como piojo a las cabezas cercanas.
En una sala pronto todos quedan contagiados.
Es un Annicia. Con el tiempo ya no estaré con esa persona.
Quedará tal vez un recuerdo.
