Hay que perder el miedo a ensayar,
a arrancar,
a que no quede perfecto,
a que pudo quedar mejor,
a que lo pude usar para otra cosa,
o que pudo haber quedado más bonito.
Hay suficientes cosas con qué jugar.
Si no hago, no hago.
El cuaderno es para rayarlo.
A veces necesitamos una fecha límite,
a veces ya está.
Una fecha límite nos ayuda a entregar,
a publicar,
a cambiar de actividad.
Nos ayuda cuando tenemos duda de ¿Si parar?
A veces el proyecto ya está.
¿Vamos a parar cuando el reloj o calendario nos diga?
¿O cuando el proyecto ya está?
La que más funcione.
En caso de duda usa una alarma.
Volver a empezar es lo que hacemos cada mañana,
Y sin embargo es difícil.
Hoy me ayuda no pensar en compromiso,
no pensar en una rutina,
más bien recordar el porqué lo hago.
