Para llegar tenemos que dejar de perseguir.
Dejar el deseo.
Simplemente llegar.
Permitir.
Convertirnos.
Ser.
Dejar ser.
Al principio de a uno
por un ratico,
luego 2,
paso a 5,
a veces 10,
y así avanzo.
Llega uno a cierto punto donde ya es fácil,
a veces uno más, o un poco menos.
Ahora se mantiene la rutina.
Lo importante es no parar por mucho tiempo.
Así no tengo que volver a empezar,
más bien continuar.
Si te puedes dar el lujo desconéctate.
Deja a un lado el celular, el computador.
Toma un libro, sal a caminar, medita, piensa un rato.
Así sea por un par de horas,
o unos minutos,
desconectarse es maravilloso.
Arranca por un minuto al día,
luego 2,
luego 5,
la hora,
un día.
Es bueno planear una desconexión a la semana.
Es un lujo fácil de tomar.
