La atención es escasa.
Una buena forma de invertirla es ponerle atención a qué le ponemos atención.
Cada caída,
cada mal negocio,
cada embarrada,
tiene valor.
Las pérdidas en el juego finito
son aprendizajes en el infinito.
Entre más los aproveches más valen.
Aprende de los errores,
considéralos una inversión.
Cuando pierde sentido el movimiento
es cuando más se necesita.
No tiene sentido competir contra las herramientas.
Mejor usarlas.
Ellas no hacen mejor arte que nosotros,
nos dan opciones para nuestro arte.