Al viajar dejas cosas atrás.
Dejas tu hogar,
Algo de rutina.
A veces dejas el perro.
Y algo que querías llevar.
Mientras viajas dejas algo que ya no querías cargar.
Recoges cosas.
Cuando vuelves cambias la aventura,
cargas recuerdos.
Entre más dejes más lejos vas a llegar.
La atención es escasa.
Una buena forma de invertirla es ponerle atención a qué le ponemos atención.
Cada caída,
cada mal negocio,
cada embarrada,
tiene valor.
Las pérdidas en el juego finito
son aprendizajes en el infinito.
Entre más los aproveches más valen.
Aprende de los errores,
considéralos una inversión.
