Haz algo que no se pueda optimizar.
Camina sin rumbo.
Habla con alguien.
Mira una nube.
Porque sí.
No todo necesita retorno.
Ni métrica.
Ni propósito.
Vivir, a veces,
es perder el tiempo.
Hazlo con gracia.
Haz algo que no se pueda optimizar.
Camina sin rumbo.
Habla con alguien.
Mira una nube.
Porque sí.
No todo necesita retorno.
Ni métrica.
Ni propósito.
Vivir, a veces,
es perder el tiempo.
Hazlo con gracia.
Haz algo que no se pueda optimizar.
Camina sin rumbo.
Habla con alguien.
Mira una nube.
Porque sí.
No todo necesita retorno.
Ni métrica.
Ni propósito.
Vivir, a veces,
es perder el tiempo.
Hazlo con gracia.
Paciencia es jugar a que todo lo posible eventualmente pasa.
Es contemplar la posibilidad,
creando sin afán.
Sabiendo que ya estamos en eso.
La tarea siempre en proceso.
Pasando.
Es bueno tener momentos para planear,
momentos para hacer,
y momentos para revisar.
Cuando planeamos, lo hacemos con la cabeza fría.
Ahí decidimos qué es importante.
Trazamos el camino.
Si cambiamos las tareas justo antes de hacerlas,
interrumpimos el flujo,
dejamos que el capricho tome el timón.
Confía en el momento en que planeaste.
Y luego, haz.
Sin renegociar.
Después, revisa.
Y vuelve a planear con cabeza clara.
Paciencia es jugar a que todo lo posible eventualmente pasa.
Es contemplar la posibilidad,
creando sin afán.
Sabiendo que ya estamos en eso.
La tarea siempre en proceso.
Pasando.
Es bueno tener momentos para planear,
momentos para hacer,
y momentos para revisar.
Cuando planeamos, lo hacemos con la cabeza fría.
Ahí decidimos qué es importante.
Trazamos el camino.
Si cambiamos las tareas justo antes de hacerlas,
interrumpimos el flujo,
dejamos que el capricho tome el timón.
Confía en el momento en que planeaste.
Y luego, haz.
Sin renegociar.
Después, revisa.
Y vuelve a planear con cabeza clara.
Share Dialog
Share Dialog
Share Dialog
Share Dialog
Share Dialog
Share Dialog